La niña que mira desde los pies
de de la cama de esa habitación de pie, con el camisón blanco, el hilo de
sangre sigue corriendo en su pierna, y la muñeca sigue llorando, mientras ella
me mira con esos ojos secos, fríos, enfadados.
Sigue sin querer mirarle, sigo
sin querer escucharle, mientras ella grita grita escúchame mírame. Pero yo no quiero.
Parte de mi me dice mírale, pero no sé cómo hacerlo me da miedo.
Siento tantas veces que me
envuelve la oscuridad, que me caigo en un foso sin fondo, que las imágenes viene
a mi.
Tantas veces creo que no pudo
ser, que no es real, que no puede ser, que no se me lo inventare. Pero ese
intento de mentirme ya no me sirve. Ya no sirve de nada mentirme a mi misma,
que el dolor es real, que mi oscuridad, mi miedo mi dolor, son reales.
Hay tantas veces que creo que me
lo merecía, y oigo a esa niña gritar que fue culpa mía que, que yo hice algo
para que lo hicieran. que es verdad que me portaba mal para que pasara.
Me siento tantas veces como una
muñeca rota, me siento tan sucia, tan desmerecedora de cariño. Tan sucia, tan
poco merecedora de contacto de amor.
Tiemblo cada noche antes de
dormirme, siento tanto miedo de sentirme.
Solo quiero volverme pájaro y
volar alejarme de esta realidad.
Creo que todos hemos soñado alguna vez con ser alguien o "algo" diferente, distinto a quienes somos... a mí también me gustaría ser un pájaro a veces, en secreto, para poder volar, para cruzar las ciudades desde las alturas, para tocar el cielo, atravesar las nubes... otras veces me gustaría ser una niña de 3 o 4 años, para jugar a que soy un pájaro, a que hago todo eso, y creérmelo.
ResponderEliminarA veces he deseado hasta ser un río, una corriente de agua, ser algo inmaterial, que no sienta... hasta que he terminado aceptando que sentir es lo que me permite ser feliz cuando me siento feliz, querida cuando me siento querida, alegre cuando me siento alegre, ilusionada cuando me siento ilusionada, atractiva cuando ve siento atractiva, infinita cuando me siento infinita... y sí, también me permite percibir el miedo, el dolor, la decepción, la tristeza, el sentimiento de no ser capaz, de no valer tanto como desearía... son dos caras de la misma moneda, pero ¿Sabes qué? Cada vez tengo más momentos de los primeros. Y eso es bueno. Espero y deseo que a ti también te pase.
Un abrazo enorme, enorme, enorme
Hola preciosa
Eliminarentiendo lo que dices, es como si quisiera ser algo que no soy volverme algo que no puedo. me gustaria ser otra persona muchas veces, sentirme libre ser "normal" no temer mirar a mi pasado, no temer tanto.
pero tienes razon para poder ser tenemos que sentir pero uf.
un beso preciosa
Entiendo lo que quieres decir aunque ¿Sabes una cosa? Eso de "ser normal" cada vez me suena más a tópico. Me he dado cuenta de que escarbando en las vidas de quienes me rodean ellos también se han sentido "anormales" varias veces, unos en mayor medida y otros en menos... estos días me he preguntado si me intercambiaría por alguno de mis amigos y creo que no lo haría, aunque no los considero desgraciados. Ojo, entiendo lo que quieres decir, te gustaría sentirte como te sentirías si nunca hubieras sufrido abusos... en su lugar estás luchando para poder vivir con ello, y vas haciendo pequeños avances todos los días, aunque tú no lo creas.
ResponderEliminarUn abrazo enorme